La Magia

Los cuentos, las leyendas, las creencias, los conjuros y los ensalmos configuran uno de los aspectos capitales de la cultura oral  la zona.

Las  "magas" y  "sabias"  todavía existen en nuestros pueblos, como en la muchos otros de Extremadura. Aquí: en Valencia de Alcántara (sobre todo en la zona de la Campiña), Salorino, San Vicente de Alcántara, puede decirse que en todos en general.

Dentro de los diferentes "conjuros" populares se puede destacar la creencia en la influencia de la Luna en las personas, se cree popularmente que cuando un niño llora mucho, o cuando se tienen erupciones u otras molestias.

El ritual consiste en el empleo de agua y aceite para deshacer el mal de la luna, cuando la persona está  “cogida de la Luna”. Este ritual se da también en Portugal, puede que venga de allí, aunque con algunos cambios.

 

Se coge un plato de loza blanco, y un candil antiguo, con aceite. En el plato se echa un poco de agua. Se ponen los dedos pulgar e índice de la mano derecha en forma de cruz.

 

Con el dedo meñique mojado en el aceite del candil se dejan caer sobre el plato, un número impar de gotas de aceite.

 

Y se hacen sobre el plato con la mano derecha cinco bendiciones mientras se pronuncia una oración:

 

              “Yo te bendigo de la Luna y el quebranto,

                del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

                La Luna por aquí pasó,

                Los colores de (nombre) se llevó,

                La Luna por aquí pasará,

                Los colores de (nombre) dejará,

                Y la de ella se llevará,

                La luna por aquí volverá a pasar

                Los colores de (nombre) se llevará”

 

 

     (Se repite tres veces).

 

Si el aceite se aleja hacia las orillas del plato, es que está cogido de la luna, si queda concentrado en el medio no. 

 

Cuando si lo está se le coloca encima  a la persona un amuleto en forma de media luna metálica, a veces con la estrella de David. Para que se cure.

Otro “conjuro” conocido es el de “rezar los culebrones”, que son erupciones en la piel. Se utiliza aceite en el ritual. También las verrugas se “rezan”. Al cabo de unos días desaparecen las molestias.

 

 

Este tipo de conjuros pasan de abuelas a nietas o de madres a hijas, aunque se van perdiendo. Normalmente los llevan a cabo mujeres, aunque también hay casos de hombres.