Siempre se ha dicho que del cerdo se aprovecha todo, con su carne se hacen desde los chorizos, lomos, hasta el jamón. De ahí que la matanza sea tan importante para las economías familiares que , de esta forma, llenan la despensa para gran parte del año.
Es importante en la matanza elegir el cerdo que se adecue a las necesidades de la familia, calculando las arrobas que va a pesar.
Primeramente se procede al sacrificio del animal, seguido se quema la piel con arbustos, para limpiarla y usarla luego (tocino), y posteriormente el “matancero” procede al despiece del cerdo. Toda la familia y amigos ayuda en las labores, a las que dedican uno o dos días completos, según el tamaño del cerdo. Aquí todavía se considera a la matanza una fiesta familiar a la que se invita a los amigos.