Pueblos - VALENCIA DE ALCÁNTARA

Identidad Histórica

Como núcleo poblacional, Valencia de Alcántara nació hace más de dos mil años, y como hábitat humano supera los seis mil años. Lo cual prueban los numerosos vestigios megalíticos conservados, más de cuarenta dólmenes y menhires.

 

La época romana también paso por su historia, puesto que muy probablemente “Valentia “ fuese fundada por en cónsul  Juno Bruto en el 138 a.c., existen restos romanos que lo prueban.

Los visigodos la conquistan en el 409. Ya en el  713 llegan los árabes, que nos dejaron huellas de su identidad, como una mezquita, hoy desaparecida, o los “bohíos”, que eran construcciones  defensivas circulares, que prueban la inestabilidad de los árabes en Valencia de Alcántara, puesto que cuando llegan ya la reconquista estaba en marcha.

 

En el 1221, es conquistada definitivamente por la Orden de Alcántara, considerado el año de “nacimiento de la villa”se le añade además a su el nombre de Alcántara.

Es interesante un hecho que tuvo lugar en Valencia de Alcántara en el 1263, que simbolizó la unión de Castilla y León. En el Castillo tuvo lugar el encuentro entre Doña Berenguela de Castilla (madre de Fernando III el Santo) y Doña Teresa de Portugal (ambas viudas de Alfonso IX).
Las hijas de doña Teresa iban a heredar la corona de León, pero las dos llegaron al acuerdo de que la heredase Fernando, que pasaría a ser rey de Castilla y León. Las hijas de Doña Teresa recibieron a cambio compensación económica.

 

Fue importante la presencia de los judíos, los cuales, a pesar de las continuas migraciones y su expulsión definitiva en el 1492, en Valencia de Alcántara dejaron un importante legado, como son el barrio Gótico-Judío, con su sinagoga.

Un hecho histórico curioso y de importancia en Valencia de Alcántara fue la boda en la Iglesia de Rocamador entre Isabel, hija de los Reyes Católicos, y Manuel el Afortunado, Rey de Portugal en 1497. Adquiriendo a partir de ahí importancia como Plaza Fronteriza.

Pertenece a la orden, la cual se sigue encargando de la reconquista también desde el castillo de esta villa, hasta que en el siglo XVI pasa ser a propiedad de la Corona Española.

A partir de ahí iría adquiriendo las características modernas que alcanza en ese siglo y el XVII.

Esa condición de plaza fronteriza, la lleva a guerras con  Portugal en numerosas ocasiones, ya en 1664 fue conquistada por los portugueses, restituida en el 1648.

 

Mala época para la villa y su castillo fue la que ocupó la Guerra de Sucesión, los portugueses se aliaron con Carlos de Austria, en contra de Felipe V, que visitó la villa en 1704.

Debilitada la fortaleza de Valencia, fue ocupada hasta el 1715, año en el que la frontera entre España y Portugal quedó como estaba antes de la guerra.

En la Guerra de la Independencia, a comienzos del siglo XIX, esta plaza intentó ser ocupada  por los franceses en el 1809, pero respondió con cañonazos y los enemigos desistieron.

En la contienda Civil del 1936, Valencia de Alcántara no experimenta la tragedia directa, ya que estuvo dominada por las tropas vencedoras nacionales.

 

Cabe destacar la actividad comercial y de contrabando en la frontera, desde que nació en el 1480 hasta el 1992 que se cierra la que era Aduana situada en Puerto Roque.

En el 1881, la inauguración del ferrocarril Madrid-Lisboa, con su paso por Valencia de Alcántara, dio a la población gran auge y desarrollo.

 

Hoy en día, como cabeza de partida, Valencia de Alcántara cuenta con dinamismo administrativo y de servicios. Además promueve el turismo rural, con  recursos, infraestructuras y recursos adecuados.

Patrimonio Histórico-Artístico

La Cultura Megalítica

El término de Valencia de Alcántara cuenta con un destacado y abundante megalitismo, teniendo en cuenta que en esta tierra emergieron, debido a los plegamientos orogénicos, grandes masas graníticas. Podemos imaginar, así, que el hombre del Neolítico y del Calcolítico encontró aquí una gran materia prima para sus obras, además contaba también con recursos naturales para su desarrollo.

Menhires

Datándolos de acuerdo a los que existen paralelos en vecino Alentejo portugués, parece que pertenecen al fin del Neolítico y principios del Calcolítico (3200-2500 a.c.).

Estos grandes ortostatos, hincados en la tierra, rindieron tributo a la fecundación, representando el falo, bien animal o bien humano, eran de esa forma objeto de culto religioso. Esta es la hipótesis más aceptada.

En Valencia de Alcántara existen varias muestras:

De tipo fálico:  son los llamados de "La Porra del Burro", situados en la finca que tiene el mismo nombre, a la que se accede por el camino de la Buena-Vista y por el camino del Batán, a la derecha del río Sever.

Se hallan tres, destacando uno de ellos que tiene una forma curiosa, más ancha en la parte de arriba, tiene marcas en forma de cazoleta, algo usual en los monumentos megalíticos.  Parece que fue retocado o tallado a partir de una formación natural de granito.
También hay ejemplares en el Valle de los Silgueros, colindante con el término de San Vicente de Alcántara, y en la Calleja de la Barca, por la carretera de San Pedro.

Otro tipo son los menhires hito:  que pudieron ser utilizados como señales de orientación o señalización, de menor tamaño que los anteriores, se encuentran numerosos de ellos en el Valle de San Benito.

 

Dolmenes

Conjunto declarado “Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica” por la Junta de Extremadura, en el 1992.

 

Pertenecientes a los períodos del Neolítico y Calcolítico con una antigüedad de más  de 4.000 años. Se pueden considerar unidos a los que se encuentran en el vecino Alentejo portugués, allí se llaman “Antas”.  Fruto de la nueva mentalidad religiosa, llegada del Mediterráneo Oriental.

 

 Estos dos conjuntos dolménicos han sido incluidos por la UNESCO para aspirar a ser declarados Patrimonio de la Humanidad. Lo cual denota su ya sabida importancia. Además cabe destacar su buen estado de conservación.

 

Se trata de sepulcros colectivos, en los que se enterraba al difunto, acompañado de su ajuar personal, constituido por útiles como raspadores, puntas de flecha, ídolos (que representan al difunto), vasijas de cerámica tosca,. De ahí pensar en su creencia en la “otra vida”, al enterrarse con los útiles que le puedan hacer falta en ella.

Construidos a base de grandes ortostatos. Sobre todo en granito, aunque también los hay en pizarra. En total existieron unos 60 dólmenes. Hoy quedan 48,  de los cuales 33 en granito y 15 en pizarra, hay que tener en cuenta que el granito era mucho más abundante, además se conserva mejor en el tiempo.  Se estima que los  otros 12 han desaparecido, sobre todo serían de pizarra.

 

Existen tres tipologías:            

De cámara simple: estructura en un solo espacio, de pequeño tamaño, que tendrían la apertura en la parte superior. Con plantas geométricamente diversas, son abiertos o cerrados.

 

Cámara con corredor corto:  son aquellas sepulturas con dos espacios diferenciados, la cámara y el corredor, que sirve de acceso a esa cámara, el corredor está constituido por dos piezas también en piedra, una a cada lado situadas longitudinalmente, de menor altura que la cámara.

 

Cámara con corredor largo:  son los que presentan cualquier pieza añadida a ese corredor más simple.

Hay otros con forma indeterminada.

La mayoría de las veces estaban cubiertos por túmulos de tierra y piedra, hoy se han perdido, apareciendo los dólmenes desnudos.

Construcción: La extracción de la cantera, quizá se hacía mediante cuñas de madera hincadas en la roca, mojándolas se hincharían y se obtiene la losa.

 

El transporte debió ser a base de troncos, rodando.

A continuación se izaban para hincarlos en la tierra, la tapa puede que la colocasen mediante rodadura, sobre montones de arena y tierra.

  Más información ruta dolmenes 

Estelas Funerarias de la Edad del Bronce

En concreto, son pertenecientes a la cultura tartésica, del siglo VII a.c.  No quedan muchas en España, sin embargo en Valencia de Alcántara se hallaron tres.

Se trata de tapas de tumbas, grabados en losas de pizarra o granito, se representan objetos alusivos al personaje enterrado, los cuales aluden al rango militar del individuo, debiendo de ser éste alto, al representarse su escudo, armas, carro, espejos y otros objetos, algunos no se han identificado. En ocasiones también se representaba en estas estelas al propio personaje.

En la Casa de la Cultura, se conserva una de pizarra, en la que se representa por ejemplo el escudo y lo que puede ser un  espejo, en estos casos de representación de espejos, los expertos todavía no se han puesto de acuerdo en saber qué utilidad tendrían o qué representan, si se sabe que eran de bronce.

Las tres losas halladas se encontraron en la finca “Las Mayas”, en el llamado cerro del Cofre. Una de ellas se encuentra en el Museo Provincial de Cáceres.
Poblados

El único que se ha excavado científicamente es el “El Jardinero”, en el Kilómetro 8 de la carretera CC-530, que va hacia San Vicente de Alcántara.

Primitiva Bueno Ramírez, fue la encargada de la excavación. Quedó a descubierto, la muralla de gran tamaño, y otros restos, que hacen notar la importancia del recinto, datado en la Edad de Bronce, hacia los siglos IV-III a.c. Conserva parte de la muralla y áreas destinadas a viviendas, de forma circular.

Tumbas Excavadas en la Roca

Se trata de tumbas antropomorfas, que se encuentran en los alrededores de Valencia de Alcántara, unas son más rudimentarias y otras más artísticas.

 

El hecho de que todas las conocidas estén violadas, hace que todavía ningún experto las haya podido datar con exactitud. Hay hipótesis de datación, situándolas desde la época prehistórica, parece que la más repetida es que sean de época tardorromana o paleocristiana. Pudiendo pertenecer a la cultura visigoda o celta, entre los siglos VI y VII d.c., pero todo son suposiciones aún no probadas.

 

Con una tipología variada, desde el hueco rectangular hasta las que presentan la forma de la cabeza, hombros e incluso los pies. A veces poseen distinción de sexo masculino o femenino. Algunas tienen incluso formas almohadilladas para el lugar en el que irían los pies del difunto.

Pueden ser también de distintos tamaños, de adultos o niños, si bien, las medidas suelen ser de 1,70 – 1,80 m. Tendrían tapa también en piedra, originalmente.

 

En ocasiones aparecen en grupos, para adultos y niños. Pero son sepulturas aisladas, no forman necrópolis.

 

Se piensa,  que el motivo de hacer las tumbas excavadas en roca,  era el propósito de preservar el cadáver de individuos con jerarquías superiores.

 

Existen casi un centenar de ejemplos en la zona, como la necrópolis del Valle de San Benito, que alberga 35 tumbas,  situado entre la carretera de San Pedro de los Majarretes y La Fontañera. También los hay en la Zafra y otros lugares del término municipal.